Historias
Cáritas América Latina y el Caribe sigue su compromiso con la protección de menores y formación en el tema
El pasado 20 de febrero, los Obispos Presidentes y Directores Nacionales de Cáritas América Latina y el Caribe, quienes participaron en las dos ediciones de formación sobre salvaguardia en Roma, se reunieron para dar continuidad a este proceso y reforzar el compromiso con la cultura del cuidado, la prevención y la protección de menores en la región. La reunión contó con la participación de la doctora Patricia Espinosa, miembro de la Comisión Pontificia para la Protección de Menores.
El primero grupo, que participó de la formación en febrero de 2024, contó con 20 participantes. Ya el grupo que estuvo en enero de 2025, fue conformado por 22 obispos y directores nacionales.
La reunión permitió evaluar los avances alcanzados, compartir experiencias y definir próximos pasos para la implementación de estrategias que fortalezcan la protección de las personas más vulnerables en el trabajo pastoral y social de Cáritas.
Este espacio de diálogo y reflexión se enmarca en el esfuerzo regional por consolidar una cultura institucional basada en el buen trato y la prevención de abusos, con especial énfasis en la protección de niños, niñas y adolescentes.
La Comisión Pontificia ha sido un aliado clave en este camino, acompañando el proceso formativo que ha permitido dotar a los líderes de Cáritas de herramientas esenciales para la construcción de entornos seguros.
En esta oportunidad, se ratificó la decisión de continuar con la capacitación de los directores y agentes pastorales de Cáritas, con el respaldo del Secretariado Regional de Cáritas LAC y la mencionada comisión pontificia.
Con este compromiso renovado, Cáritas América Latina y el Caribe sigue avanzando en la promoción de espacios seguros y protectores dentro de la Iglesia y en sus comunidades. La participación de los líderes nacionales en este proceso formativo y la articulación con instancias eclesiales internacionales reflejan la determinación de la región para fortalecer la salvaguardia y la protección de menores como un pilar fundamental en su misión pastoral y social.