Minería Metálica es cuestión de vida o muerte: Cáritas El Salvador

Cáritas El Salvador hizo un llamado a la población a unirse en la lucha para preservar los recursos naturales y oponerse a la minería en el país.

Antonio Baños, Director de Cáritas El Salvador, invitó a la población a unirse en la defensa de los recursos naturales, frente a las presiones de las mineras transnacionales que buscan establecer la explotación de oro, en la región centroamericana. "Este tema es de vida o muerte", señaló.

Con el pronunciamiento "Cuidemos la Casa de Todos" en 2007, la Conferencia Episcopal tomó un rol protagónico en la defensa de los derechos humanos de los pueblos y contribuyó a frenar estos intentos, pero empresas como la Pacific Rim, no han cedido, amparados en el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y Centroamérica (CAFTA).

"En Cáritas México, la Iglesia se ha metido de lleno en el tema, así como el logro que se obtuvo en Costa Rica, con la Mina Las Crucitas , que pudieron detener el proyecto minero, pero esta acción ha provocado una demanda millonaria contra el Estado costarricense. No podemos permitirnos este tipo de proyectos que destruyen los recursos naturales y la vida de los pueblos", comentó.

Sobre el tema, Cáritas de El Salvador, presentó el Estudio Mitos y Realidades de la Minería de Oro en Centroamérica, realizado por Andrés McKinley, que cuenta con una Maestría en Administración en Salud y 46 años de trabajo con organizaciones internacionales de desarrollo.

McKinley afirmó que existen cuatro grandes mitos alrededor de la minería metálica: protección del medio ambiente, un "boom" económico, ingresos al Estado para el desarrollo sostenible y que las mineras respetan los derechos humanos.

"No podemos obviar que entre 1 a 14 gramos de oro, se procesa una tonelada de roca, ¿por qué ?, porque existe una baja concentración y las pruebas que tienen que hacer son químicas, o sea, 20 toneladas de roca pueden dar una onza de oro y la tecnología que usan es invasiva, si hay un bosque deben destruirlo para extraer el metal", informó.

Sobre el "boom" de los empleos, McKinley señaló que generalmente el empleo en las zonas mineras en la región, es ocupado por técnicos o profesionales de otros países, y que solo los empleos de baja paga, son los que obtienen las comunidades.

"Se ha comprobado que solo el .09% del empleo mundial, lo aporta la minería, porque cuentan con procesos mecanizados y el empleo de los pobladores de la zona, son los de mayor peligro y desgaste, así que no generan ningún impacto importante, en la economía doméstica", agregó.

En cuanto al desarrollo sostenible para los Estados, el investigador explicó, que no puede existir un crecimiento sustentable, si se afectan directamente los recursos naturales, de los que muchos no son renovables.

"La fuente de Glamis Gold (Goldcorp), en su resumen de operaciones en la mina Marlin, Guatemala, exportó oro y plata con un valor de 11.7 millones de dólares y sólo realizó un pago total de 130 mil 094 dólares en regalías al Estado guatemalteco, o sea, 1.1%, eso es incongruente", dijo.

Y en el campo de los derechos humanos, McKinley reafirmó que las empresas mineras han reconocido que han faltado al respeto de pueblos originarios o comunidades que viven en pobreza extrema, afectándoles a la salud, vivienda y una vida digna.

Sobre demandas contra el Estado salvadoreño por 315 millones de dólares, por la Pacific Rim, afirmó que era un problema difícil, pero se podía dar seguimiento a los recursos de inconstitucionalidad presentados ante la Corte Suprema de Justicia.

"Es inconstitucional porque deja a las transnacionales arriba de un gobierno soberano, tenemos que tratar los dos problemas conjuntamente, no podemos tratar el tema de la minería, sino abordamos el problema de los tratados comerciales de libre comercio y acuerdos con la Unión Europea", concluyó.

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