Ambiente festivo en Cuba por Caminata Huellas de Ternura

Samuel es un niño cubano que no sobrepasa los 10. Su gusto por la pintura lo llevó a participar —quizás sin percatarse del todo— de la Caminata Huellas de Ternura, un movimiento continental que busca denunciar las diversas formas de violencia en la niñez. Es domingo 14 de octubre en la mañana y este chico de ojos negros y pelo castaño explica a los presentes en el Centro Cultural Padre Félix Varela, de La Habana, qué quiere decir su dibujo. Se le ve sonriente, junto a otros pequeños, entre el colorido del lugar y la música festiva.

Tal ha sido el primer objetivo de esa acción de movilización social en Cuba: convertir a los niños y niñas en los principales protagonistas de una iniciativa que invita al amor. Y para ello las organizaciones promotoras han preparado diversas actividades en tres diócesis, además de la habanera: Cienfuegos, Holguín y Santiago de Cuba.

La jornada de apertura se inició con una misa en la Catedral capitalina, presidida por el padre Padre Yosvany Carvajal, párroco de la comunidad, quien insistió en la necesidad de crear ambientes sanos y alegres, que respeten los derechos infantiles.

Luego de la eucaristía, los asistentes realizaron una colorida procesión, encabezada por las adolescentes del grupo de teatro de Las Guásimas “Amor y esperanza”. Disfrazadas, y utilizando zancos para llamar la atención de quienes encontraran a su paso, guiaron a los demás participantes hasta el antiguo seminario (Centro Cultural P. Félix Varela), donde más tarde compartieron una obra de títeres.

Allí, Maydelin Azaharez, coordinadora nacional de Grupos de Desarrollo Humano (GDH), programa de Cáritas Cuba de apoyo a infanto-juveniles y sus familias, dio la bienvenida oficial y presentó a la Dra. Vilma Álvarez Cuñat, embajadora cubana de la Ternura.

Durante su intervención, Álvarez Cuñat subrayó la importancia que el Papa Francisco concede a la ternura como modelo de crianza y explicó que de ello depende, en gran medida, el presente y futuro que construyamos, pues “todo el que desconozca el Amor será incapaz de darlo”.

En la cita se expuso una selección fotográfica de la labor social de Cáritas, reflejo de la temática del encuentro. Asimismo, se exhibió una muestra de dibujos de varios proyectos de GDH, enviados en respaldo a la Caminata.

También tuvieron su espacio la presentación de manualidades y la firma del Pacto de la Ternura por personas de todas las edades, como compromiso a asumir una serie de prácticas cotidianas que generen cambios concretos en los estilos de vida para proteger a los menores.

Como actividad final, se decoró un papalote entre todos, por ser el símbolo de este movimiento y representar la libertad guiada y la esperanza.

Los colores llegan también a Cienfuegos.

Con la misma energía, el lunes 15 de octubre, la Caminata llegó a Cienfuegos. Luego de una lluvia tenaz, integrantes de distintas comunidades y proyectos se trasladaron al Ranchón de Guabairo, en las afueras de la ciudad, para intercambiar con la artista de la plástica Olga Sinclair, embajadora panameña de la Ternura.

La pintora viajó a Cuba para hacer la entrega oficial de la Cometa de los Colores procedente de su nación y que ha acompañado el recorrido por otros territorios latinoamericanos. Niños, padres y educadores cienfuegueros dialogaron con ella y a través de disímiles manifestaciones artísticas expusieron el valor del cariño y la bondad.

Previo a ese compartir, Sinclair se reunió con Monseñor Domingo Oropesa Lorente, obispo de Cienfuegos; Carmen María Nodal, directora de Cáritas en esa diócesis; y Vilma Álvarez, quien asumió el rol de embajadora de la Ternura en la Isla caribeña. En el encuentro, la creadora obsequió un catálogo de su obra a Cáritas Cuba.

Después de su paso por la zona central del país, la iniciativa continuará en Holguín y Santiago de Cuba, lugar este último donde cerrará el domingo 28 de octubre con la participación especial de Infancia Misionera.

*Artículo de Cáritas Cuba

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