Mujeres migrantes presentes en el Foro Social Mundial

Con el Seminario Internacional "El Rostro de la Mujer Migrante", en el Convento de San Francisco, en Salvador de Bahía, Brasil, se revisó la realidad de este grupo de la población. El debate contó con relatos de migrantes, agentes Cáritas de entidades miembros de Norte a Sur de Brasil, de representantes del Secretariado Nacional, de Caritas Internacionalis y  otras instituciones.

Para la asesora nacional de Cáritas Brasileña, Cristina de los Ángeles, el foro es una oportunidad para profundizar las discusiones en relación a las mujeres, área prioritaria prevista en el V Congreso Nacional, realizado en 2016, en la ciudad de Aparecida. "El hecho de estar en el mes de la mujer nos inspiró a extender la reflexión para la temática de las migraciones y articular ese seminario con nuestros socios", destacó.

 El encuentro trajo a la luz, en las conversaciones de expertos en el asunto y de las propias migrantes, las condiciones de vulnerabilidad social que afectan a ese público. Según datos de 2016 de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), las mujeres representan el 49% de la población que recurre al refugio. Es importante considerar, según la directora de Incidencia Política de Caritas Internationalis, Martina Liebsch, que las mujeres siempre migraron, pero, en los días de hoy, es posible decir que hay un carácter diferenciado, ya que se ha percibido un número cada vez mayor de mujeres que migran solas, situación que trae consecuencias más complejas. "El significado de este debate es dar más protagonismo a las mujeres que, muchas veces, todavía son consideradas acompañantes en el proceso, y no como agentes migrantes por ellas mismas. Y creo que es necesario dar más visibilidad a eso ", subrayó.

La asesora del Centro Scalabriniano de Estudios Migratorios, Carmem Lussi también formó parte de la mesa y habló sobre el escenario de las migrantes y refugiadas en América Latina y el Caribe. En la presentación, ella trajo las condiciones de vulnerabilidad que las mujeres se someten cuando salen de sus orígenes, durante el proceso migratorio y cuando llegan a los destinos. Violencia y explotación sexual, xenofobia y marginación social son algunas de las situaciones que ocurren ante la invisibilidad dada al tema, incluso en el ámbito académico, que no ofrece muchos trabajos en el segmento. "Y nos corresponde, como organismo de la Iglesia que actúa en esta temática, ante el escenario que vivimos, reinventar las soluciones, ofreciendo solidaridad e integración", dijo la asesora.

El seminario también contó con las participaciones de la venezolana Marifer Rangel, de la congoleña Prudence Kalambay, y de la siria Myria Tokmaji. Ellas relataron  experiencias de persecución y fuga de sus tierras natales y las condiciones que tuvieron que enfrentar en la llegada a Brasil.

Ecumenismo y resistencia al golpe en América Latina y el Caribe

El día en que Brasil despertó sacudido por la muerte violenta de la concejala de Río de Janeiro, Marielle Franco, asesinada a tiros en la región central de la capital fluminense, la programación del Foro Social Mundial realizó el panel ecuménico "Las Iglesias en la resistencia a los escenarios de golpe en América Latina”. 

En la mesa, los panelistas abordaron la coyuntura actual, destacando la complejidad de las iniciativas golpistas, y las oportunidades de resistencia desde la perspectiva y organización ecuménica.

Al tratar de la acción pastoral de las Iglesias en el ámbito social, el teólogo católico Júnior Aquino, defendió la óptica de la dimensión socioestructural, tomando como base la fe. "El Dios que creemos es el Dios de la vida. Todo grupo, movimiento que se organiza para defenderla, en la lucha por derechos, actúa de acuerdo con el Espíritu de Dios. La fe en Dios no se restringe al ámbito de la interioridad, sino que se refiere también a los valores, a las convicciones, a las posiciones que vamos tomando cotidianamente ", afirmó Aquino. El teólogo también destacó la muerte violenta de Marielle como momento de intensificar la esperanza y la acción transformadora: "Nuestra esperanza es una esperanza en luto, pero nuestro luto es esperanzado, por eso cantamos, por qué cantamos, por qué estamos seguros de que el sueño brota como acción del Espíritu que surge a partir de las bases, en la resistencia cotidiana en el campo en la ciudad. Cuando hay resistencia ningún creyente puede quedar indiferente, mientras alguien caiga, caer ningún cristiano puede quedar indiferente. Que la sangre de Marielle riegue nuestra esperanza, nuestra utopía ", concluyó.

En el panel expusieron también, la pastora Batista, Odja Barros, quien habló sobre la utilización perversa de la Palabra de Dios para la explotación y la violencia, sobre todo, hacia las mujeres. También expuso la pastora Luterana, Cibelle Kuss, que propuso trabajar, de forma didáctica y pedagógica, promoviendo una reflexión, formando nuevos vínculos comunitarios, fuertemente cimentados con una formación bíblica consistente y transformadora. 

Finalmente, el monje benedictino, Marcelo Barros, habló sobre la necesidad de retomar nuestros orígenes. "Es preciso reconocer las formas de resistencia de los pueblos indígenas y quilombolas, desconstruyendo las formas de cristianismo." Recordando, don Pedro Casaldáliga, destacó: "la Iglesia no puede ser sólo democracia, sino comunión".

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