Concluye taller MAGRE con intercambio de experiencias y planes de prevención para emergencias en Latinoamerica

Los desastres no se pueden evitar, pero sí se puede estar prevenido. Bajo esta premisa, los integrantes del equipo de Medio Ambiente, Gestión de Riesgo y Emergencias (MAGRE) llevaron a cabo el taller regional del 26 de mayo al 1 de junio en la ciudad de Cancún, en México.

Referentes de las cuatro zonas de Cáritas a nivel Latinoamérica (Bolivariana, Cono Sur, Camex y Caribe), intercambiaron experiencias en cuestión de atención de emergencias, como la que vivió Chile en 2010 y Ecuador en 2016 en el que un terremoto causó severos daños en ambos países. Además, Caritas Internationalis (CI) impartió una capacitación sobre mecanismos de financiación de la caja de herramientas para atender una emergencia. 

“Sensibles a lo difícil que es para nuestros pueblos vivir y dormir ante la incertidumbre de las multiamenazas y riesgo de desastres que en distinto grado estamos expuestos por nuestros lugares geográficos, identificamos desde nuestra identidad y espiritualidad de Cáritas, la importancia de la coherencia entre nuestras preocupaciones y nuestro actuar cotidiano como iglesia de Cristo” señala el equipo de MAGRE en una declaración. 

Teniendo en cuenta que cada país presenta características específicas, los referentes de la región concordaron con algunas metas y estrategias. En el primer campo, se retomó la importancia de trabajar en conjunto con las parroquias y comunidades locales y que estas puedan recibir formación en programas de Reducción del Riesgo de Desastres (RRD); en el segundo, acordaron mantener constante comunicación con otras Cáritas y organizaciones. 

Conocer la caja de herramientas (BAOBAB) y hacer uso eficaz de sus tres mecanismos de financiación fueron los objetivos de la presentación de CI. También se habló de la estructura del manual del Toolkit de Emergencias de la Confederación, el cual da respuesta a las preguntas de qué hacer antes, durante y después de un siniestro.

“Es una magnífica oportunidad para intercambiar experiencias, para ver qué están haciendo otros, qué podemos hacer nosotros y también es un espacio de aprendizaje. Todos los aspectos que se han abordado son de vital importancia y eso nos lleva a generar infinidad de proyectos; porque como MAGRE no sólo tenemos retos nacionales, sino también a nivel región (Latinoamérica)” señala con respecto al taller Ana María Piñol Navarrete, Directora la Cáritas Diocesana de Santiago de Cuba y Referente MAGRE de Cuba y Zona Caribe. 

Igualmente, los participantes del taller consideran que la inclusión del eje transversal de Equidad entre hombres y mujeres es indispensable en los programas de RRD, así como revisar las demandas que exigen los retos impuestos por el cambio climático. El Marco de Acción Sendai también fue revisado, porque Cáritas comparte con otros organismos internacionales la tarea de atender las emergencias que siempre afecta a las poblaciones más vulnerables.

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