Obispos y Gobierno de Panamá acuerdan trasladar a migrantes cubanos a nuevo albergue

Después de quedar varados en Panamá, Cáritas ofreció a más de 300 migrantes cubanos un refugio temporal en sus instalaciones. Sin embargo, y ante la necesidad de seguir brindándoles una mejor estancia, la Iglesia Panameña sostuvo una reunión el pasado 11 de abril con el Presidente de la República, Juan Carlos Varela, para acordar trasladar a la población migratoria a un nuevo albergue hasta que se resuelva su situación.

A principios de año, el gobierno de Estados Unidos anunció el fin de la política “pies secos/pies mojados”, la cual permitía a migrantes de Cuba ingresar a ese territorio sin haber sido interceptados vía marítima. Muchos de ellos se enteraron de la medida mientras cruzaban por Panamá.

Ante la incertidumbre de su realidad, Cardenal José Luis Lacunza, Presidente del Consejo de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Panameña (CEP) y el Arzobispo Metropolitanos y Presidente de CEP, entablaron diálogo con el gobierno del país para poder ofrecerle a los migrantes una estancia digna.

“Para esto las autoridades eclesiásticas y gubernamentales han coincidido en trasladar a los migrantes cubanos a un albergue que reúna mayores y mejores condiciones, hasta que se resuelva su situación migratoria” escribe el Episcopado en un comunicado.

Los cubanos serán trasladados a un albergue en Los Planes, distrito de Guacala, en la provincia de Chiriquí. 

Foto Internet: El migrante cubano Denis Gómez, de 45 años, junto a su hija Dalia Caridad, de 4 años, en la ciudad de Panamá. Gómez es uno de los miles que quedó atrapado sorpresivamente rumbo a EEUU, por la decisión de Barack Obama de terminar con la política de pies secos, pies mojados. Arnulfo Franco AP

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